Cómo elegir
El cloro es lo que mantiene el agua sana. Todo lo demás —alguicida, clarificador, reguladores de pH— existe para que el cloro trabaje mejor o para corregir lo que el cloro solo no resuelve.
Los tres valores que hay que mirar
- pH: 7,2 a 7,6. Es el más importante. Fuera de ese rango el cloro pierde eficacia por mucho que lo eches.
- Cloro libre: 1 a 3 ppm. Bajo 1 el agua queda desprotegida; sobre 3 irrita ojos y piel.
- Alcalinidad: 80 a 120 ppm. Es lo que evita que el pH se mueva solo de un día para otro.
Granulado o en pastillas
El cloro granulado al 60 % se disuelve rápido. Sirve para subir el nivel de golpe: al abrir la piscina, después de una fiesta, o cuando el agua se puso verde. Se disuelve primero en un balde con agua y se reparte por la superficie con la bomba andando.
Las pastillas de cloro al 90 % se disuelven lento, en días. Son para el mantenimiento diario: van en el flotador o en el skimmer y liberan cloro de a poco sin que tengas que estar encima. Las de triple acción suman alguicida y clarificador en la misma pastilla.
La combinación habitual es pastillas para el día a día y granulado para las correcciones. También tenemos hipoclorito de calcio, una alternativa de disolución rápida.
Ojo con el pH
Las pastillas de tricloro son ácidas y con el uso continuo van bajando el pH del agua. Si notas que se te va bajo 7,2 de forma seguida, es eso. Se corrige con sube pH, y conviene medir una vez por semana.
Manipulación segura
- Nunca mezcles dos químicos entre sí, ni siquiera dos tipos de cloro en el mismo dosificador.
- Siempre agrega el producto al agua, nunca agua sobre el producto.
- Guárdalos secos, cerrados, a la sombra y lejos de ácidos.
- Espera a que los valores vuelvan al rango antes de que alguien se bañe.
- Sigue siempre la dosis de la etiqueta: varía según la concentración de cada formato.
Si no sabes por dónde partir, la línea completa de químicos incluye packs armados por volumen de piscina. Escríbenos con los metros cúbicos de la tuya y te decimos qué necesita.
